El sistema político y económico internacional está cambiando y China es fundamental para este proceso. China ha crecido rápidamente durante décadas, pero ¿continuará así? El país se enfrenta a numerosos desafíos y, como siempre, hay observadores que predicen que terminará en un fracaso. Esto no es nada nuevo. ¿Tendrán razón esta vez? Probablemente no.

Lunes, 15 Enero 2024 23:43

El nuevo orden mundial por venir

Estamos en medio de grandes cambios en el orden mundial. Como es muchas veces el caso, es difícil percibir la magnitud de lo que está sucediendo cuando uno está en medio de los acontecimientos. Es como no poder ver el bosque por los árboles. Pero los cambios son grandes y creo que en el futuro se mirarán los años 2023-2024 como el punto de inflexión. Los ganadores son los países del Sur Global, China y Rusia. El principal perdedor es la Unión Europea.

La crisis en una economía capitalista es frecuentemente el resultado del estallido de una burbuja en el mercado. La última vez que estalló una burbuja fue en 2008, con lo que se llegó a llamar la Crisis Financiera Mundial, cuando todo el sistema financiero estaba al borde del colapso. A pesar de un crecimiento económico lento desde entonces, se han estado formando nuevas burbujas, particularmente en los mercados inmobiliario y bursátil. ¿Cuándo reventarán?

Hay nuevamente inflación en los países desarrollados, un fenómeno que muchos pensaban era cosa del pasado. Hace un año, la mayoría de los bancos centrales aseguraron que este era un fenómeno esperado y transitorio, ya que las economías desarrolladas volvieron a la senda de crecimiento económico después de la debacle económica causada por el Covid en 2020. Pero la verdad es que no parece tan transitorio. Entonces, ¿la inflación ha venido para quedarse?

En la última década ha sido difícil mencionar a Bolivia sin al mismo tiempo mencionar a Evo. Evo Morales ganó las elecciones presidenciales por primera vez en 2005 con el 54% de los votos y ahora puede celebrar 10 años como presidente. Una persona completamente ajeno al sistema político tradicional del país, propulsada por los movimientos sociales de pequeños productores, trabajadores y pequeños comerciantes, principalmente indígenas, con un duro discurso antiimperialista y anticapitalista, que horrorizó a la élite económica y política tradicional y a la "comunidad internacional" por igual. Su gobierno ha pasado por momentos difíciles de conflictos y crisis, llegando al borde de una guerra civil, pero al mismo tiempo ha sido una década de prosperidad económica, una marcada reducción de la pobreza y una revalorización de las raíces étnicas y culturales indígenas del país.