Para un periodista serio de los países de la OTAN, Ucrania presenta un dilema. No hay duda con quien simpatiza. La guerra en Ucrania es considerada una guerra de los buenos contra los malos y la opinión pública está fuertemente en contra de Rusia. Entonces, ¿qué hacer con las noticias que hacen lucir mal a los buenos? Por ejemplo, Ucrania perdiendo en el campo de batalla, sus fuerzas armadas bombardeando una planta nuclear en territorio controlado por Rusia, bombardeos a los rusos desde áreas residenciales, etc.? ¿Ignorarlas, negarlas o contar lo que pasa así como es?