Puede parecer extraño preguntarse si Israel tiene futuro, si ahora mismo está aplastando con éxito a sus enemigos Hamás y Hezbolá con apoyo de EE.UU. Están ganando, así que por supuesto que tienen futuro, ¿verdad? En primer lugar, ¿están realmente ganando? Y en segundo lugar, Israel es un proyecto colonialista de asentamiento que se ha convertido en un Estado de apartheid. Su estrategia es expulsar a los palestinos del Gran Israel, y cuentan con que el mundo mire para otro lado mientras lo hacen. ¿Lo hará? ¿Lo haremos?
La mayor parte de la izquierda europea y norteamericana se considera los guardianes de los derechos y valores universales. Hacen campaña a favor de sanciones y -en caso necesario- de la intervención militar contra los países o "regímenes" que no estén a la altura de estas normas universales, y esperan que sus gobiernos, Estados Unidos, la Unión Europea y la OTAN lleven a cabo las medidas punitivas necesarias para hacer cumplir las normas. No se han dado cuenta de que esto ya no es posible. Sobrepasa la capacidad del imperio.
¿Es cierto que el manejo de la epidemia de Covid en China fue un fracaso?
Después de que China, en diciembre de 2022, cambiara repentinamente de rumbo y pasara de cero-Covid a la eliminación total de todas las restricciones, todos los habituales críticos occidentales de China se alegraron. Mira, ¡fue un fracaso! Nosotros manejamos la epidemia como se debe, ¡mientras que la China de Xi lo manejó mal! Pero si comparamos los resultados del manejo del Covid por parte de las principales potencias occidentales con los de China, resulta difícil justificar este regocijo.
La guerra en Ucrania es un regalo del cielo para EE.UU., y lo mejor que podemos esperar es que continúe el mayor tiempo posible, ya que arruinará a Rusia. Esta es la opinión de un miembro asociado de Chatham House, un centro de estudios estrechamente relacionado con el gobierno del Reino Unido y colaborador frecuente de organizaciones relacionadas con la OTAN, como el Consejo Atlántico. Desafortunadamente, es probable que refleje el pensamiento de círculos influyentes en EE.UU., el Reino Unido y la OTAN. Si ese es el caso, de hecho puede llegar a ser una guerra muy larga.
La gestión de la economía venezolana ha sido increíblemente incompetente y desastrosa, a pesar de poseer las mayores reservas de petróleo del mundo. Las sanciones y el embargo contra Venezuela han acelerado el declive de la economía, con la inflación bordando la hiperinflación, una economía en colapso y una migración masiva. Hay mucho que criticar en cuanto a la gestión del gobierno venezolano, y por cierto en cuanto a la gestión de la oposición, también. Pero las sanciones y el embargo constituyen una política errónea, causando más sufrimiento para el pueblo venezolano. Reconocer a un auto-proclamado presidente y apoyar un levantamiento fallido es convertirlo en una farsa. Es una vieja política de los Estados Unidos tratar a sus enemigos de esta manera. Pero es difícil comprender lo que está haciendo la Unión Europea, apoyando esta política. De aquí en adelante los europeos ya no pueden culpar al gobierno venezolano. Han decidido asumir una responsabilidad compartida por el sufrimiento del pueblo venezolano.
La guerra comercial de Estados Unidos contra China cambiará la historia (1)
La guerra comercial que Estados Unidos ha desatado contra China cambiará la historia del siglo XXI, independientemente de si los dos países al final llegan a un acuerdo o no. Señala la decisión de EE.UU. de impedir que China se convierta en una superpotencia económica, utilizando cualquier medio disponible. Pero esta es una política extremadamente peligrosa y además condenada al fracaso. China tiene más de cuatro veces la población de EE.UU. A medida que se desarrolle, su economía superará inevitablemente a la de EE.UU. No hay nada que EE.UU. pueda hacer para evitarlo, así que tendrá que conformarse con esta realidad, quiera o no. Desafortunadamente, no es así como lo ve una parte importante de los círculos de poder de EE.UU.
Se dice muchas veces que la principal fortaleza del sistema político de los Estados Unidos son sus controles y contrapesos. Las tres ramas del gobierno hacen contrapeso entre sí, y la prensa libre y la sociedad civil en sus muchas formas contribuyen con más controles al sistema. A veces efectivamente es así. Pero en muchos casos el resultado es un punto muerto y un sistema no funcional. Lo más preocupante es que en el caso fundamental de la guerra y la paz, simplemente no funciona, poniendo al mundo entero en peligro.
¿Será que EE.UU. puede impedir que China siga desarrollándose?
El espectacular arresto en Canadá del jefe de finanzas del gigante chino de telecomunicaciones Huawei viene poco después de que el gobierno norteamericano a principios de este año impusiera un castigo a otra empresa china de telecomunicaciones, ZTE. El argumento es que estas compañías han violado las sanciones norteamericanas contra Irán. Pero el conflicto va mucho mucha más allá y tiene una importancia profunda tanto para EE.UU. como para China, con consecuencias de amplio alcance. ¿Hasta dónde está dispuesto a ir Estados Unidos para evitar que China se convierta en una gran potencia tecnológica?