13 01 2023

Ay, ¡qué bonita la guerra!

“Oh! What a Lovely War” es una película satírica británica de 1969 sobre la Primera Guerra Mundial, basada en un musical de 1963 del mismo nombre. “Oh! What a Lovely War” es una película satírica británica de 1969 sobre la Primera Guerra Mundial, basada en un musical de 1963 del mismo nombre. https://en.wikipedia.org/wiki/Oh!_What_a_Lovely_War

La guerra en Ucrania es un regalo del cielo para EE.UU., y lo mejor que podemos esperar es que continúe el mayor tiempo posible, ya que arruinará a Rusia. Esta es la opinión de un miembro asociado de Chatham House, un centro de estudios estrechamente relacionado con el gobierno del Reino Unido y colaborador frecuente de organizaciones relacionadas con la OTAN, como el Consejo Atlántico. Desafortunadamente, es probable que refleje el pensamiento de círculos influyentes en EE.UU., el Reino Unido y la OTAN. Si ese es el caso, de hecho puede llegar a ser una guerra muy larga.

El artículo, titulado “A EE.UU. le cuesta centavitos derrotar a Rusia”, aparece en la página web del “Centro de Estudios para el Análisis Político Europeo”, una organización hermana de Chatham House, íntimamente ligada a las fuerzas militares de EE.UU. Vale la pena leerlo para entender cómo círculos influyentes en la OTAN y sus países miembros miran la guerra en Ucrania. El argumento va como sigue:

Si se proporciona suficiente apoyo militar y económico al gobierno de Ucrania, este puede ganar la guerra contra Rusia. El costo de este apoyo es alto, pero tomando en cuenta que los países de la OTAN en su conjunto tienen una economía mucho más grande que la de Rusia, es insignificante en comparación con sus economías y sus presupuestos militares. Al mismo tiempo, ningún soldado estadounidense necesita arriesgar su vida en Ucrania. Es la oportunidad del siglo, ya que la guerra causará grandes pérdidas para Rusia en soldados y equipo militar destruido, y en el mejor de los casos, la presión sobre la economía por las sanciones y el costo de la guerra no solo debilitará a Rusia, sino que incluso puede conducir a un cambio de régimen. Es ganancia por todo lado. “En conclusión, continuar el apoyo de EE.UU. a Ucrania es una decisión obvia desde la perspectiva de retorno sobre la inversión. Ucrania no es Vietnam ni Afganistán para EE.UU., pero sí lo es para Rusia. Una Rusia empantanada en una guerra que no puede ganar es una gran victoria estratégica para los Estados Unidos”.

Si ignoramos por un momento el cinismo increíble de este razonamiento, o sea que Ucrania pondrá los muertos en las decenas de miles y la OTAN pondrá el equipo militar, el entrenamiento y el apoyo financiero, esta línea de argumentación tiene algo verdad.

Es cierto que la economía de Rusia no llega a ser un rival de los países de la OTAN+. Las economías de EE.UU., la UE, Japón y Canadá combinadas fueron en 2021 de 52.000 millardos de dólares (en términos de poder adquisitivo), mientras que la de Rusia fue de solo 4.800 millardos. Entonces, son más de diez veces más grandes que Rusia. En cuanto a la población, los mismos países son más de seis veces más grandes que Rusia. En consecuencia, no hay duda de que económicamente la OTAN tiene una ventaja absoluta.

 

Una trinchera ucraniana. La guerra en Ucrania se convirtió en otoño de 2022 en una guerra de trincheras que hace recordar a la Primera Guerra Mundial. https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Donbas_(2022%E2%80%93present)

También es cierto que si dejamos a un lado las fuerzas nucleares, donde Rusia está cerca de la paridad con la OTAN, las fuerzas convencionales de la OTAN son abrumadoramente más grandes que las de Rusia. Según el sitio web Statista: “Al inicio de 2022, la OTAN tenía aproximadamente 3,37 millones de personal militar activo en comparación con 1,35 millones de personal militar activo en el ejército ruso. Las capacidades militares del conjunto de los 30 países que componen la OTAN superan en números a Rusia en términos de aeronaves, con 20.723 frente a 4.173, y en poder naval, con 2.049 barcos militares, con 605. Sin embargo, la capacidad de vehículos de combate terrestres de Rusia es más competitiva, con 12.420 unidades, frente a 14.682.”

Bueno, aceptemos que esta línea de argumentación es cínica, pero ¿es correcta? ¿Simplemente hay que dejar que la guerra continúe hasta que Rusia se desplome, entonces hay una amenaza menos y la OTAN puede concentrarse en su nuevo enemigo principal: China?

Creo que no.

La primera suposición que dudo que sea correcta es que Ucrania, con suficiente apoyo de la OTAN, podrá derrotar a Rusia y reconquistar las provincias separatistas de Donbas y Crimea. A menos, por supuesto, que la OTAN intervenga directamente enviando tropas a Ucrania, por ejemplo como una “fuerza de pacificación” a Ucrania occidental y central. Sin embargo, eso sería una escalada extremadamente peligrosa y podría conducir fácilmente a una guerra total entre la OTAN y Rusia, incluso una guerra nuclear. Rusia, igual que el gobierno ucraniano, ven esta guerra como existencial, lo que definitivamente no es el caso de los países de la OTAN, y las fuerzas rusas, todavía superadas numéricamente en Ucrania, tienen un gran potencial para una mayor movilización. Vale la pena recordar que cuando Alemania en 1942 atacó a la Unión Soviética, después de haber derrotado a todas las naciones europeas excepto a Inglaterra, tenía en sus filas a millones de soldados y “voluntarios” de sus aliados europeos (Finlandia, Países Bálticos, Hungría, Italia, Rumanía) y naciones conquistadas o “neutrales” (España, Francia, Países Bajos, Dinamarca, Croacia, etc.), y aún así la Unión Soviética fue capaz de detener y eventualmente hacer retroceder a los alemanes y sus aliados (por cierto a un costo inmenso en vidas humanas y destrucción). Así que creo que es peligroso tomar esto a la ligera.

La segunda suposición dudosa es que la economía rusa colapsaría bajo la presión. Los rusos ciertamente van a pasar por momentos difíciles, pero no creo que quiebre la economía del país. Las consecuencias políticas son más difíciles de evaluar. Normalmente, los gobiernos en tiempos de guerra tienen que cambiar y volverse más sensibles a las necesidades de la gente común. Eso es exactamente lo que sucedió tanto en Inglaterra como en EE.UU. durante la Segunda Guerra Mundial, como lo documenta por ejemplo Thomas Piketty (a pesar del desdén aristocrático de Winston Churchill hacia clase trabajadora). Hay en la Rusia de hoy un amplio margen para una política redistributiva favoreciendo las capas populares, y parece que ya se han tomado algunas medidas en este sentido. También se reporta que el gobierno parece estar buscando aumentar los impuestos sobre el lucrativo sector minero para poder financiar sus programas sociales. Pero es posible que sean necesarias medidas más radicales, por ejemplo comenzando por abandonar el sistema fiscal neoliberal, inventado en los años noventa, y en su lugar implementar un sistema de impuestos más progresivo, aliviando la carga sobre los ingresos más bajos y aumentándola para los ingresos más altos (y los magnates). Queda por ver si el gobierno ruso está dispuesto y/o capaz de hacerlo, o de tomar otras iniciativas de mayor alcance que favorezcan a la gente común, pero en mi opinión es crucial para su supervivencia política.

Tropas separatistas prorusas avanzan hacia Lysychansk, junio de 2022. . https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Donbas_(2022%E2%80%93present)

Finalmente, también se puede cuestionar si el costo de la guerra para EE.UU. (y la UE) realmente es tan insignificante. Es difícil evaluar el tamaño real del apoyo brindado, ya que una cosa son los compromisos, mientras que los fondos realmente desembolsados o equipos militares entregados es otra cuestión. Según la organización norteamericana llamada “El Consejo de Relaciones Exteriores”, EE.UU. había enviado a mediados de diciembre de 2022 48.000 millones de dólares a Ucrania en 2022, de los cuales 22.900 millones en material militar y el resto como apoyo financiero. Según el Instituto de Kiel para la Economía Mundial, que tiene un llamado “Rastreador de apoyo a Ucrania”, la UE y los países de la UE habían comprometido hasta noviembre del año pasado 51.800 millones de euros. Gran parte de esta ayuda probablemente aún no se ha desembolsado o entregado. A esto se agrega el apoyo del FMI, que tiene planes de un préstamo de 15-20.000 millones de dólares a Ucrania (a pesar de la poca probabilidad de que el país pueda reembolsar este préstamo). Aún así, se puede argumentar que se trata de montos de caja chica. A modo de comparación, un estudio de 2020 del proyecto “Costs of War” de la Universidad de Brown afirma que "Casi 20 años después de la invasión de Afganistán por parte de EE.UU., el costo de su guerra global contra el terrorismo asciende a 8,000 millardos de dólares y 900 000 muertes". Así aquí estamos hablando de otro orden de magnitud. Aun así, el Gobierno ucraniano dice que necesita un apoyo de 5.000 millones de dólares mensuales solo para que el Gobierno siga funcionando. A esto hay que agregar la ayuda militar. Por lo tanto, el apoyo necesario para mantener la guerra y la economía ucraniana caminando alcanzará fácilmente los 100.000 millones de euros anuales. Sigue siendo mucho dinero. Y sin garantía de victoria, pero con la garantía de decenas de miles de soldados muertos más, en su mayoría ucranianos.

Aun así, el argumento básico se mantiene: la guerra en Ucrania hace sufrir a los rusos con un costo relativamente pequeño para EE.UU., en comparación con las costosas y fallidas guerras en Irak y Afganistán. Si Rusia finalmente prevalece en Ucrania no es tan importante. Quizás lo es para el gobierno ucraniano, pero en realidad no lo es para EE.UU. La guerra ha traído muchos beneficios a EE.UU.: la UE se está asociando cada vez más estrechamente con la OTAN, los países de la UE están aumentando su gasto militar y ahora están siguiendo la política de EE.UU. sin poner peros, incluso cuando no les conviene, por ejemplo, la política agresiva de EE.UU. hacia China. Y al mismo tiempo, las exportaciones de armas y gas natural de EE.UU. a Europa están incrementadose de forma vertiginosa.

La triste implicación es que EE.UU. no tiene ningún incentivo real para apoyar una terminación de la guerra. Cuanto más se prolongue, mejor. Por supuesto, para ellos sería bueno si Ucrania finalmente logre expulsar a los rusos de Donbas y Crimea (lo que muy pocos consideran factible), pero incluso si no lo hacen, realmente no importa mucho. EE.UU. gana de todos modos. Realmente es una guerra bonita. Para EE.UU.

 

 

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Thorbjorn Waagstein

Thorbjørn Waagstein, Economist, PhD, since 1999 working as international Development Consultant in Latin America, Africa and Asia.

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