A pesar de su retórica, la nueva presidencia de Trump supone más una continuidad que una ruptura con la Administración Biden. Sin embargo, hay algunos temas en los que puede haber una ruptura importante. Uno de ellos es el asunto de la inmigración y la deportación de inmigrantes “no-autorizados”. Esto afectará tanto a los países de origen de los inmigrantes como al propio Estados Unidos.