"Salvemos Alepo" ha sido el reclamo durante varios años. No es completamente correcto, ya que desde hace varios años han habido dos Alepos: el este de Alepo, bajo control rebelde, y el oeste de Aleppo, bajo control del Gobierno Sirio. La guerra civil entre las dos partes ha implicado un sufrimiento inmenso tanto en el este como en el oeste de Alepo, pero más en el este, ya que el ejército sirio tiene un poder de fuego superior y tiene dominio aéreo. La guerra urbana, cuando la población civil no ha sido evacuada, es cruel y bárbara, ya que los daños a los civiles son horrorosos. Y ahora que la batalla de Alepo ha terminado, comienza las recriminaciones: debiéramos haber hecho algo para salvar a Alepo, y no lo hicimos.
Pero la pregunta es: ¿qué es lo que deberíamos haber hecho?