Resulta cada vez más evidente que es poco probable que Rusia sea derrotada militarmente por la OTAN en Ucrania, y parece que su economía podrá superar los obstáculos creados por las sanciones sin precedentes. Las sanciones y la guerra han producido cambios profundos en la economía y la sociedad rusas, incluso en las clases dominantes. Estos cambios por el momento solo son parcialmente discernibles. ¿Cómo se vislumbra entonces el futuro del país una vez terminada la guerra en Ucrania?

Al parecer, la economía rusa ha resistido las "sanciones del infierno" que se suponía iban a provocar un colapso económico, lo que ha dejado perplejos a muchos economistas y políticos. Pero no es ningún misterio. Sanciones provocan daños, pero también crean oportunidades, sobre todo en países grandes y relativamente avanzados como Rusia. La razón de que a muchos economistas les cueste tanto entenderlo es que se han encerrado en un estrecho universo neoliberal. Lo que está ocurriendo en Rusia tiene un mensaje importante para los países en desarrollo.