Al parecer, la economía rusa ha resistido las "sanciones del infierno" que se suponía iban a provocar un colapso económico, lo que ha dejado perplejos a muchos economistas y políticos. Pero no es ningún misterio. Sanciones provocan daños, pero también crean oportunidades, sobre todo en países grandes y relativamente avanzados como Rusia. La razón de que a muchos economistas les cueste tanto entenderlo es que se han encerrado en un estrecho universo neoliberal. Lo que está ocurriendo en Rusia tiene un mensaje importante para los países en desarrollo.
¿Por qué la mayor parte del mundo no participa en las sanciones contra Rusia?
Parece que las sanciones no han tenido las desastrosas consecuencias esperadas para Rusia en comparación con, por ejemplo, Irán, Venezuela y Cuba, al menos a corto plazo. Pero, ¿qué pasará a largo plazo? ¿Será que la economía rusa se derrumbe o se estanca? ¿O podrá sobrevivir y tal vez incluso prosperar? La historia nos dice que ambos escenarios son posibles y que el resultado depende en gran medida de qué tan bien se maneja la situación y de la legitimidad del liderazgo político.
Los países occidentales utilizan cada vez más las sanciones contra sus adversarios, a pesar de que la mayoría de los estudios muestran que las sanciones no logran los objetivos establecidos, causan un enorme sufrimiento humano en los países víctimas de las sanciones, y crean problemas para los propios países occidentales. La ola de refugiados de Siria es un ejemplo. Las sanciones contra Afganistán sin duda crearán una nueva ola. Bienvenidos a la Política Exterior 2.0.
La gestión de la economía venezolana ha sido increíblemente incompetente y desastrosa, a pesar de poseer las mayores reservas de petróleo del mundo. Las sanciones y el embargo contra Venezuela han acelerado el declive de la economía, con la inflación bordando la hiperinflación, una economía en colapso y una migración masiva. Hay mucho que criticar en cuanto a la gestión del gobierno venezolano, y por cierto en cuanto a la gestión de la oposición, también. Pero las sanciones y el embargo constituyen una política errónea, causando más sufrimiento para el pueblo venezolano. Reconocer a un auto-proclamado presidente y apoyar un levantamiento fallido es convertirlo en una farsa. Es una vieja política de los Estados Unidos tratar a sus enemigos de esta manera. Pero es difícil comprender lo que está haciendo la Unión Europea, apoyando esta política. De aquí en adelante los europeos ya no pueden culpar al gobierno venezolano. Han decidido asumir una responsabilidad compartida por el sufrimiento del pueblo venezolano.
Será que las sanciones afectarán a Rusia?
La respuesta breve es: Sí, bastante. Y mucho más de lo que afectarán a la Unión Europea y los EE.UU. La Rusia pos-soviética es más que todo productor y exportador de petroleo, gas y materias primas. Como lo son Canadá, Australia, Brasil, Chile y Venezuela. Rusia ha pasado por un proceso de des-industrialización después de la disolución de la Unión Soviética y ahora depende de las importaciones de casi todo. Es la sexta economía del mundo, pero es demasiado pequeña para poder sobrevivir de manera aislada del resto del mundo. Así que las sanciones serán dolorosas. Pero también pueden traer consecuencias no-intencionadas. Algunas de ellas podrían ser bastante interesantes.