La principal razón por la que la Unión Europea, a diferencia de China, cedió ante la ofensiva arancelaria de Donald Trump sin oponer resistencia, no radica en que su dependencia comercial de EE.UU. sea mucho mayor que la de China, sino en que la UE tiene otras prioridades, principalmente Ucrania; sus fuerzas militares dependen de EE.UU.; su burocracia está mal preparada para este tipo de conflicto; y la unión carece de coherencia interna si decidiera defenderse. Por lo tanto, es una presa fácil para un depredador como Trump.

Trump ha aplastado fácilmente a sus aliados vasallos, como la Unión Europea, Japón y varios países más pequeños. Afirma haber aplastado también a la India, aunque esta afirmación resulta un tanto dudosa. Pero con China, por fin se ha topado con alguien que le ha ofrecido verdadera resistencia. La primera ronda salió 1-0 a favor de China. Quedan varias rondas más por delante. ¡Buena suerte, Mr. Trump!

El presidente norteamericano, Donald Trump, quiere transferir la responsabilidad de la guerra en Ucrania a la Unión Europea. Ha afirmado de forma burlesca que Ucrania, con el apoyo de la UE, puede ganar la guerra y restablecer las fronteras de 1991. EE.UU. les venderá con gusto las armas, pero la UE tiene que pagar. Así que ahora los países de la UE están hurgando en sus bolsillos. ¿Lograrán continuar la guerra hasta el final?

El Presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski, y la Unión Europea pueden dar un respiro de alivio. Ya no hay riesgo inminente de paz en Ucrania. Trump dice que está decepcionado con los rusos y ha asegurado que Ucrania puede ganar la guerra y restablecer las fronteras de 1991. Prometió apoyo con armas estadounidenses durante el tiempo que sea necesario, con la condición de que alguien más pague. ¿Por qué fracasó Trump?

La gestión de la economía venezolana ha sido increíblemente incompetente y desastrosa, a pesar de poseer las mayores reservas de petróleo del mundo. Las sanciones y el embargo contra Venezuela han acelerado el declive de la economía, con la inflación bordando la hiperinflación, una economía en colapso y una migración masiva. Hay mucho que criticar en cuanto a la gestión del gobierno venezolano, y por cierto en cuanto a la gestión de la oposición, también. Pero las sanciones y el embargo constituyen una política errónea, causando más sufrimiento para el pueblo venezolano. Reconocer a un auto-proclamado presidente y apoyar un levantamiento fallido es convertirlo en una farsa. Es una vieja política de los Estados Unidos tratar a sus enemigos de esta manera. Pero es difícil comprender lo que está haciendo la Unión Europea, apoyando esta política. De aquí en adelante los europeos ya no pueden culpar al gobierno venezolano. Han decidido asumir una responsabilidad compartida por el sufrimiento del pueblo venezolano.

La actual guerra comercial de Estados Unidos contra China tendrá profundas repercusiones a largo plazo, independientemente de si las dos partes llegan a un acuerdo comercial en el futuro próximo. Si solo fuera una cuestión de acciones erráticas por parte de un presidente despistado, los efectos podrían haber sido limitados. Pero Trump no está solo. El estado de ánimo general en los círculos de poder de EE.UU. es que China debe ser contenida, o incluso forzada a retroceder. Así que la palabra clave ahora es "desacoplar" la economía estadounidense de la de China.

La guerra comercial que Estados Unidos ha desatado contra China cambiará la historia del siglo XXI, independientemente de si los dos países al final llegan a un acuerdo o no. Señala la decisión de EE.UU. de impedir que China se convierta en una superpotencia económica, utilizando cualquier medio disponible. Pero esta es una política extremadamente peligrosa y además condenada al fracaso. China tiene más de cuatro veces la población de EE.UU. A medida que se desarrolle, su economía superará inevitablemente a la de EE.UU. No hay nada que EE.UU. pueda hacer para evitarlo, así que tendrá que conformarse con esta realidad, quiera o no. Desafortunadamente, no es así como lo ve una parte importante de los círculos de poder de EE.UU.

Se dice muchas veces que la principal fortaleza del sistema político de los Estados Unidos son sus controles y contrapesos. Las tres ramas del gobierno hacen contrapeso entre sí, y la prensa libre y la sociedad civil en sus muchas formas contribuyen con más controles al sistema. A veces efectivamente es así. Pero en muchos casos el resultado es un punto muerto y un sistema no funcional. Lo más preocupante es que en el caso fundamental de la guerra y la paz, simplemente no funciona, poniendo al mundo entero en peligro.

It has been common to say that the main strength of the US political system is its checks and balances. The three branches of Government are balancing each other out, and the free press and civil society in its many forms contribute with more checks on the system. Sometimes this is still true. But in many cases the result is dead-lock and a non-functional system. Most worrying is that in the fundamental case of war and peace, it simply does not work. This puts the whole world in danger.