28 09 2025

Como era de esperar, Trump no pudo poner fin a la guerra en Ucrania. ¿Y ahora qué?

Trump y Putin se reunieron en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025, para discutir las relaciones bilaterales y Ucrania. No dio muchos resultados. Trump y Putin se reunieron en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025, para discutir las relaciones bilaterales y Ucrania. No dio muchos resultados. http://en.kremlin.ru/events/president/news/77790/photos#

El Presidente de Ucrania, Vladimir Zelenski, y la Unión Europea pueden dar un respiro de alivio. Ya no hay riesgo inminente de paz en Ucrania. Trump dice que está decepcionado con los rusos y ha asegurado que Ucrania puede ganar la guerra y restablecer las fronteras de 1991. Prometió apoyo con armas estadounidenses durante el tiempo que sea necesario, con la condición de que alguien más pague. ¿Por qué fracasó Trump?

En enero de este año, escribí sobre las posibilidades de que Donald Trump cumpliera su promesa de lograr la paz en Ucrania: “Es poco probable que eso suceda. La razón es que Trump tendrá que demostrar que ha llegado a un acuerdo que favorece a Estados Unidos, pero es poco probable que Rusia lo pueda aceptar. Por lo tanto, lamentablemente, es más probable que la guerra continúe en 2025, e incluso puede intensificarse antes de terminar”. Y así fue. Por desgracia.

A pesar de que los países de la Unión Europea acogieron con satisfacción el aparente cambio de opinión de Trump sobre Ucrania, no están realmente contentos. Por qué al mismo tiempo, Trump prácticamente dijo que la UE, la OTAN y Ucrania están solas. EE.UU. proveerá con gusto armas sin poner restricciones sobre su uso, siempre y cuando alguien más pague la factura. La EU tenía la esperanza de un nuevo paquete de ayuda estadounidense multimillonario, al estilo de Biden, pero aparentemente no se va a dar. Si la UE quiere que la guerra continúe, tendrá que pagar la cuenta. Volveremos a este tema en un próximo artículo.

Esto se produce tras las fuertes declaraciones de Trump sobre cómo obligaría a Rusia a aceptar un alto el fuego y la congelación del conflicto, impidiéndole vender su petróleo y gas en el mercado internacional. Para ello, prometió un arancel del 100 % a las importaciones de los países que compran petróleo y gas rusos. Esta amenaza contó con el apoyo de un poderoso grupo bipartidista en el Congreso estadounidense. Pero, ¿funcionará?

Será difícil.

En primer lugar, provocaría un aumento repentino de los precios del petróleo en los mercados internacionales. Los estrategas de la OTAN han afirmado que podría funcionar si Trump lograra que los países de la OPEP aumentaran la producción de petróleo para compensar la falta de petróleo ruso, de modo que se mantuviera el precio de mercado de 60-70 dólares por barril. Sin embargo, la OPEP no muestra indicios de estar considerando un tal acuerdo.

Los principales compradores del petroleo ruso son India, China y Turquía. Turquía podría tal vez aceptar dejar de comprar petroleo y gas ruso si obtiene algo a cambio, pero tanto India como China se han negado hasta el momento a dejar de comprar petróleo ruso. Las negociaciones entre EE.UU. y estos dos países siguen en curso, pero el petróleo ruso no es el principal asunto. Trump está ansioso por llegar a un acuerdo, especialmente con China. No lo conseguirá si empieza a cobrar el 100% de aranceles a las importaciones de China. Y lo sabe.

Por lo tanto, parece una amenaza vacía, ya que es poco probable que pueda llevarla a cabo.

En segundo lugar, la otra propuesta de los estrategas de la OTAN es inundar el mercado de petróleo, provocando una caída en el precio del petróleo, una propuesta a la cual Trump también ha aludido. Afectaría gravemente al presupuesto federal ruso, que depende en un 20 % a 25 % de los ingresos del petróleo y gas. Pero tampoco es una medida viable. EE.UU. es el mayor productor mundial de petróleo, pero depende en gran medida de la producción de petróleo de esquisto, que tiene costos de producción más elevados. De hecho, las compañías de petróleo de esquisto afirman que los precios del petróleo deberían ser de 65 USD o más para que sea rentable perforar nuevos pozos. Arabia Saudita, además, tiene un precio de equilibrio fiscal (o sea un precio del petroleo que garantiza un presupuesto público equilibrado) de entre 90 y 100 dólares. En otras palabras: olvídense.

A pesar de las sanciones, la empresa privada rusa Novatek comenzó a despachar gas desde la segunda línea de producción de su planta Arctic LNG 2. El principal comprador de GNL es China. Trump quiere que China deje de comprar GNL ruso. Foto:Novatek

Lo que está sucediendo ahora parece cada vez más una pelea anticipada sobre quién tiene que asumir la responsabilidad por una próxima derrota de la OTAN en Ucrania, como bien lo señaló el periódico “Financial Times”. Trump no está dispuesto a repetir la política de Biden en cuanto al conflicto en Ucrania, ya que significaría que la guerra de Biden”, como a él le gusta llamarla, se convertiría en “la guerra de Trump”. Por otro lado, tampoco quiere asumir la responsablidad de una derrota. Por eso ofrece a los países de la UE que si dejan de comprar petróleo y gas rusos e imponen un arancel punitivo a China e India, él hará lo mismo. Sabe muy bien que no lo harán, ya que la UE no quiere una guerra comercial con India y China. Así que puede lavarse las manos y dejar que la UE cargue con el muerto. “Buena suerte”, dijo. Bastante astuto el hombre. Y malvado.

Pero ¿por qué Trump no logró convencer a Putin de que aceptara sus propuestas de alto el fuego?

En mi opinión, el problema fundamental es que EE.UU., la OTAN y los países de la UE (con algunas excepciones) no comprenden cuál es la raíz del conflicto. Para Rusia, no se trata principalmente de territorio, sino de seguridad (Ucrania como estado neutral y sin tropas extranjeras) y del destino de los rusos y los rusohablantes en Ucrania (derechos lingüísticos y religiosos). Rusia ha declarado, en primer lugar, que desea un acuerdo de paz duradero, no un alto el fuego, y en segundo lugar, que no acepta ningún acuerdo de paz que implique la adhesión de Ucrania a la OTAN ni la presencia de soldados de la OTAN en el país. No ha impedido que Macron ande perdido con su "coalición de los dispuestos", que tiene como objetivo estacionar tropas en el país tras un alto el fuego (o incluso antes), a pesar de que todo el mundo sabe que nunca sería aceptado por los rusos. Es más bien una receta para que la guerra en Ucrania se prolongue eternamente e incluso podría desembocar en una guerra directa entre Rusia y la OTAN. El presidente ucraniano, Vladímir Zelenski, ahora presiona para un alto el fuego en la línea de frente. Después, afirma, podrán negociar. Para Zelenski supone un cambio respecto a su anterior insistencia en que un alto el fuego solo beneficiaría a los rusos. Trump va un poco más allá, insistiendo en que Ucrania debería renunciar a reclamar Crimea (una propuesta que Zelenski ha rechazado de plano). Un alto el fuego significaría una "congelación" del conflicto, como ocurrió en la península de Corea en 1953, o la división de Alemania en Alemania Oriental y Occidental tras la Segunda Guerra Mundial. El ejército de la OTAN sería la garantía de seguridad de Ucrania, así como las tropas estadounidenses lo son en Corea del Sur. No hay que ser un experto en política para prever que tampoco será aceptado por los rusos.

Las condiciones de Rusia para un acuerdo de paz son bien conocidas. Quieren basarse en el borrador del acuerdo alcanzado en Estambul en 2022 al comienzo de la guerra. El "Comunicado Común de Estambul" se titulaba "Disposiciones Clave del Tratado sobre las Garantías de Seguridad de Ucrania: marco para un posible tratado". Proponía que Ucrania pusiera fin a sus planes de adhesión a la OTAN y se convirtiera en un país neutral, a cambio de garantías de seguridad; por lo que Rusia y varios países occidentales estarían obligados a ayudar militarmente a Ucrania en caso de un ataque. También proponía límites al tamaño del ejército ucraniano. Ucrania podría solicitar la adhesión a la UE, y se establecería un período de consultas de 15 años sobre el estatus de Crimea. La cuestión del Donbás se dejó para negociaciones posteriores. Fue este borrador del acuerdo que supuestamente boicoteó el entonces primer ministro británico, Boris Johnson.

Desde entonces, Rusia ha endurecido su postura sobre un acuerdo de paz. Además de lo establecido en el Comunicado de Estambul, ahora exige que las cuatro provincias (y Crimea) sean transferidas a Rusia. Bajo presión de Trump, los rusos aceptaron que el conflicto se podría congelar en la actual línea del frente en las provincias de Zaporizhia y Jersón, pero insistían en que a cambio las tropas ucranianas tendrían que retirarse de la provincia de Donetsk (donde todavía controlan alrededor del 25% del territorio). Esta postura ha sido calificada de indignante por los principales medios de comunicación occidentales, que alegan que la parte de Donetsk que aún controla Ucrania constituye su principal línea de defensa. El neo-conservador Instituto para el Estudio de la Guerra (Institute for the Study of War, ISW) incluso afirma que Rusia no tiene la capacidad de tomar el resto de la provincia de Donetsk por la fuerza. El ISW está, por cierto, estrechamente relacionado con el complejo militar-industrial, pero aun así muchos gobiernos de la OTAN (incluido Dinamarca) lo consideran el mayor experto sobre la guerra de Ucrania. Sin embargo, en mi opinión, es muy probable que el ejército ucraniano de todos modos sea expulsado de Donetsk, tal vez dentro de un año, aunque con grandes pérdidas para ambos bandos. Por lo tanto, es difícil entender qué ganará el gobierno ucraniano con una continuación de la guerra.

En conclusión, lamentablemente no hay esperanza de una solución pacífica al conflicto de Ucrania en un futuro próximo, lo cual no debería sorprendernos. La UE parece estar convencida de que puede continuar y ganar la guerra en Ucrania, incluso sin el apoyo financiero de EE.UU. (pero comprando armamento norteamericano). Como dijo Trump con malicia: "¡Adelante amigos!".

En el próximo artículo analizaremos las opciones que tiene la Unión Europea para lograr su objetivo.

 

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Yo he escrito sobre el conflicto en Ucrania desde 2014. Pulse los enlaces abajo para leerlo.

Enero de 2025: Por qué Trump podría no poner fin a la guerra en Ucrania

Octubre de 2024: Todas las guerras tienen un fin, y la de Ucrania también.

Agosto de 2024: El presidente en su laberinto.

Julio de 2024: Así se garantiza que las matanzas en Ucrania continúen.

Febrero de 2024: Ahora se está volviendo peligroso.

Octubre de 2023: Una duda: ¿Quién es exactamente que está siendo derrotado estratégicamente en Ucrania?

Julio de 2023: ¿Para qué mueren los ucranianos?

Mayo de 2023: ¿Que pasa si Ucrania pierde la guerra?

Enero de 2023: Ay, ¡qué bonita la guerra!

Abril de 2022: Parece que la OTAN decidió sacrificar a Ucrania

Diciembre de 2021: ¿Ha decidido la OTAN sacrificar a Ucrania?

Noviembre de 2021: Cómo conservar la paz en Europa

Septiembre de 2014: Será que las sanciones afectarán a Rusia?

Abril de 2014: ¿Será que la UE sabe lo que está haciendo en Ucrania?

 

 

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Thorbjorn Waagstein

Thorbjørn Waagstein, Economist, PhD, since 1999 working as international Development Consultant in Latin America, Africa and Asia.

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