Según la mayoria de los medios internacionales, la narrativa arriba es exactamente lo que pasó. Y hay mucha malicia : ya saben, se lo advertimos.... “Argentina es el incumplidor consuetudinario”, “Argentina se está haciéndo pedazos… Otra vez”, “Argentina ha incumplido su deuda – por segunda vez en 13 años”, etc. etc. Y los medios norteamericanos se burlan de la insistencia de Argentina de que esta vez no está incumpliendo. No solamente están incumpliendo, pero no lo quieren reconocer. Pero son Argentinos, ¿pues que se puede esperar?
Dejemos las cosas claras:
1. Argentina tiene toda la voluntad de pagar el 93% de los tenedores de bonos que aceptaron la reestructuración en 2004, y ha transferido los fondos para hacer el pago a un banco en Nueva York. Pero Paul Singer del fondo de inversión, Elliott Capital Management, que ha comprado una parte de los 7 % de los bonos que no aceptaron la reestructuración, ha convencido un juez, Thomas Griesa, a que ordene que Argentina no puede pagar los tenedores de bonos reestructrurado si no paga primero a Paul Singer el 100% del valor nominal de sus bonos. Así que los argentinos tienen razón, no están incumpliendo el pago como se entiende normalmente – tienen la voluntad y el dinero para pagar.
2. Singer y su fondo han hecho lo mismo en otras ocasiones: ellos compraron bonos de gobiernos en problemas a un precio irrisorio (Peru, Congo). Después rechazaron cualquier propuesta de reestructuración y persiguieron a los gobiernos en juzgados de los EE.UU. y otros países. Para que no siguieron molestando estos gobiernos finalmente aceptaron de pagarles el valor nominal. Un negocio redondo para el Sr. Singer.
3. El Sr. Singer está combinando un negocio altamente rentable con una campaña ideológica. Deudores no deben incumplir, tienen que pagar. Esto es el fundamento del sistema financiero. Argentina es un blanco ideal, con su gobierno de centro-izquierda y su retórica contra los EE.UU. Si otros países comienzan a incumplir como lo ha hecho Argentina, pondrían en peligro el fundamento del sistema. Así que es importante marcar un precedente para todos los que juegan con la idea de hacer como los argentinos. Como Syriza en Grecia, Podemos en España o el movimiento católico Jubileo. No debe extrañar que el Wall Street considera al Sr. Singer como un luchador por la libertad.
El problema de fondo es que contrariamente al caso de incumplimiento de pago de una empresa privada, no hay normas y reglas para el incumplimiento de pago de un país – históricamente la regla ha sido que el deudor tiene que pagar a como sea, y si no paga el acreedor se posesiona de los activos del país deudor. En 1890 los ingleses confiscaron los ferrocarriles de Perú y el transporte acuático en el Lago Titicaca para así repagarse la deuda en que quedó el país después de la derrota en la Guerra del Pacífico frente a Chile (una guerra iniciada por Chile y financiado por Inglaterra para apoderarse de la costa peruana y boliviana rica en salitre). En 1904 los EE.UU. mandaron sus agentes aduaneros a apoderarse de las finanzas de la República Dominicana para asegurar el pago de la deuda. En 1910 los marines estadounidenses intervinieron en Nicaragua, y aprovecharon para apoderarse de la administración de la aduana para así recoger dinero para pagar la deuda del país a bancos de EE.UU.
Lo que pretende los Srs. Singer y Griesa es volver a esta forma antigua de forzar a los deudores a pagar. Lo único que extraña es que no pretenden también volver a introducir la prisión por deudas, ya que según su lógica el único culpable es el deudor.
El Fondo Monetario Internacional, FMI, que en aquel entonces estaba ferozmente opuesto a la reestructuración de la deuda argentina, ahora ha expresado su temor a las consecuencias de la falta de juicio del juez norteamericano. Hace un par de años, el FMI estaba jugando con la idea de un código internacional para incumplimiento de deuda soberana. Esta idea fue inmediatamente rechazada por los EE.UU., que tiene una posición absolutamente dominante en la organización. Ahora el accionar del dúo Singer y Griesa pone en evidencia otra vez la falta de reglas de juego – cuando no hay reglas, no hay reglas, y cada país tiene que inventar sus reglas. Argentina por lo tanto acaba de pasar una ley que hace posible pagar los tenedores de bonos en Buenos Aires o en París, ya que es imposible hacer el pago en Nueva York. Así que los tenedores de bonos tendrán que hacer otro canje de sus bonos por bonos nuevos, está vez pagaderos fuera de los EE.UU. Cortesía de Singer y Griesa. Hay que esperar sin duda nueva medidas del Sr. Singer tratando de entorpecer este nuevo intento de salvar la reestructuración, usando algún otro juez norteamericano torpe, adicto a dictámenes judiciales extra-territoriales.
No es fácil estos días decir algo positivo sobre Argentina sin ser ridiculizado en los medios internacionales – o algo peor. Los críticos insisten que Argentina va a sufrir de manera innecesaria por la terquedad de la Presidenta Christina Fernandez– ¿por qué esta señora no busca simplemente un entendimiento con Singer y compañía? Bueno, aún sin tomar en cuenta la buena moral y la justicia, estos críticos están errados. Los bonos tienen una cláusula que les da a los 93% de tenedores de bonos el derecho al mismo pago que el Sr. Singer, así que si a este Sr. se le paga el valor nominal de sus bonos, Argentina tendría que pagar igual a todos. De esta manera Argentina estaría de vuelta a donde estaba cuando en 2001 cayó en incumplimiento con una deuda impagable. Así que Cristina tiene razón y está haciendo lo que debe.
También tiene razón Joseph Stiglitz cuando dice que “se han lanzado muchas bombas en el mundo últimamente, y en los EE.UU. están lanzando una bomba en el sistema económico global." Igualmente tienen razón él y un grupo de otros premios Nobel cuando escribieron hace poco a la ONU exigiendo herramientas para evitar “el comportamiento especulativo y desestabilizador en los mercados internacionales.” La Asamblea General de la ONU acaba de promoter de elaborar un código para cese de pago de deudas soberanas y de buscar un acuerdo international sobre ello.
Los Srs. Singer y Griesa han sobrestimado sus cartas. Esto tendrá un costo para los EE.UU. como centro financiero internacional.
