11 10 2023

Una duda: ¿Quién es exactamente que está siendo derrotado estratégicamente en Ucrania?

Rusia ya ha perdido “estratégica, operativa y tácticamente” en Ucrania, dijo en febrero de 2023 el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Mark Milley (en la foto el centro, durante la toma de posesión del expresidente Trump en 2017). Rusia ya ha perdido “estratégica, operativa y tácticamente” en Ucrania, dijo en febrero de 2023 el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Mark Milley (en la foto el centro, durante la toma de posesión del expresidente Trump en 2017). https://www.dvidshub.net/image/3114225/58th-presidential-inauguration

El general Mark Milley, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., declaró en febrero de 2023 que Rusia ya ha perdido "estratégica, operativa y tácticamente". En EE.UU. consideran que la guerra en Ucrania es "una forma extraordinariamente rentable de degradar las capacidades militares de Rusia sin arriesgar una sola vida (estadounidense)". Así que todo va según lo previsto. ¿O no?

Ya he mencionado antes que muchos influyentes políticos estadounidenses ven la guerra en Ucrania como un medio para degradar a Rusia, tal vez incluso lograr un cambio de régimen y una posible desintegración del país, todo ello sin arriesgar vidas estadounidenses y "a un costo ínfimo" (y con una horrible pérdida de vidas ucranianas, pero esa es otra historia). El argumento ha sido repetido recientemente por la ministra de Defensa holandesa, Kajsa Ollongren: "Es una forma muy barata de asegurarse de que Rusia no es una amenaza para la alianza de la OTAN" (¿implicando que las vidas ucranianas son baratas?). De hecho, podría implicar una guerra muy larga, ya que Rusia, según esta lógica, estaría cada vez más debilitada cuanto más durase. Así que, ¿por qué detenerla, cuando significa debilitar a uno de los principales enemigos percibidos por EE.UU. y la UE, casi gratuitamente?

El influyente senador republicano Mitt Romney dijo en una reciente entrevista con el diario británico "The Telegraph" que el gasto en la guerra de Ucrania "es la mejor inversión en defensa de EE.UU. en toda su historia". Uno se pregunta: ¿qué pasa con las "inversiones" estadounidenses en las guerras de, por ejemplo, Iraq, Afganistán, Siria, Yemen y Libia?

Sin embargo, es cada vez más evidente que esta lógica, además de moralmente indefendible, es falaz.

En primer lugar, no es en absoluto evidente que Rusia esté perdiendo la guerra. A mí, un civil ingenuo con escasos conocimientos de asuntos militares, me parece que Ucrania, tras cuatro meses de una desastrosa contraofensiva, con horrorosas pérdidas de vidas y de material militar, está perdiendo. No porque la OTAN no está entregando los insumos militares que Ucrania está pidiendo, o porque el apoyo financiero de EE.UU. y la UE se esté agotando, sino porque el gobierno de Kiev se está quedando sin gente para alistar en el ejército y enviar a morir en los campos de batalla. Un investigador del Centro de Estudios británico "Instituto Internacional de Estudios Estratégicos" (IISS) sostiene además que "tendencias geopolíticas ajenas a la guerra" se están desarrollando a favor de Rusia, en particular que “potencias pequeñas y medianas se están volviendo más resueltas e independientes estratégicamente". Existe el riesgo, dice, de que la guerra "se degrade a un conflicto regional".

No sé si los rusos están planificando una nueva ofensiva, o si simplemente se quedan esperando a que las fuerzas de Kiev se agoten en los próximos años, pero solo veo un resultado final, y es una derrota de Kiev. Financieramente, es una estrategia costosa para Rusia, pero cuanto más dure la guerra, peor será el resultado para los nacionalistas ucranianos, y si dura lo suficiente puede acabar con la pérdida de su condición de país independiente. La guerra nunca ha sido por territorio, sino por la expansión de la OTAN hacia el Este. La mejor manera de asegurar una guerra "de nunca acabar" es insistir en la adhesión de Ucrania a la OTAN; si no se abandona este reclamo, no habrá una paz negociada.

En segundo lugar, a pesar de que una victoria ucraniana no es una condición previa para el argumento de la guerra como una forma de bajo costo para debilitar a Rusia, nadie puede garantizar a EE.UU. y la UE que Rusia sea debilitada como resultado de la guerra, solo porque está perdiendo soldados y está gastando cada vez más en sus fuerzas armadas. Para un paralelismo histórico (aunque los paralelismos históricos son delicados), consideremos la segunda guerra mundial. Cuando la Alemania nazi atacó a la Unión Soviética en junio de 1941, constituyó el escenario soñado para el Reino Unido (Estados Unidos aún no participaba en la guerra): las dos principales potencias del continente agotándose en una guerra total entre sí. Esta fue sin duda la principal razón para retrasar la apertura del segundo frente, que la Unión Soviética había estado pidiendo a gritos para aliviar la presión alemana en el frente oriental: "dales tiempo para que se agoten entre sí". Luego vino la derrota alemana en Stalingrado a finales de 1942, durante 1943 se hizo evidente que el Ejército Rojo podría llegar a Alemania y la apertura del segundo frente se hizo finalmente realidad en mayo de 1944 (con el “Día D”), iniciando una carrera entre los aliados para llegar primero a Berlín (carrera que ganó el Ejército Rojo). Pero el punto aquí es que la Unión Soviética, contrariamente a lo que podría haberse esperado teniendo en cuenta la pérdida absolutamente horrible de vidas (alrededor de 24 millones frente a 7-8 millones en Alemania, 450.000 en el Reino Unido y 415.000 en Estados Unidos), la devastación de su territorio occidental y la enorme cantidad de equipo militar perdido, salió de la guerra como la potencia militar absolutamente más fuerte de Europa, y en la década siguiente reconstruyó rápidamente su economía.

Celebraciones de la victoria en Moscú tras la terminación de la Segunda Guerra Mundial. La URSS sufrió enormes pérdidas en vidas humanas y destrucción física, pero salió de la guerra como la primera potencia militar europea.

Es absolutamente posible que Rusia, a pesar de la pesada carga de la guerra de Ucrania, salga de ella de forma similar, no como un país militar, política y económicamente derrotada y degradada, sino todo lo contrario. Hay varios indicios de que en realidad esto está ocurriendo.

En primer lugar, la industria militar rusa ha demostrado ser mucho más capaz de lo que pensaban los analistas occidentales. La producción ha aumentado rápidamente, ya que las fábricas militares trabajan en varios turnos y se están construyendo nuevas fábricas. Así que las esperanzas de que los rusos se quedaran sin armas y municiones se han evaporado. Además, las armas rusas han resultado ser mucho más eficaces de lo esperado. La esperanza de que las sofisticadas y modernas armas proporcionadas a Ucrania por la OTAN (Javelin, HIMARS, Obuses César, Tanques Leopard 2, misiles Storm Shadow, drones Switchblade, etc.) serían superiores al anticuado armamento ruso se ha visto desmentida en el campo de batalla. Según los medios de comunicación occidentales, los misiles rusos están supuestamente equipados con circuitos integrados arrancados de refrigeradoras y lavadoras, así que si eso fuera cierto no pueden quedar muchas refrigeradoras y lavadoras en el país. Así que obviamente no es cierto.

Próxima inversión de EE.UU. en Ucrania: Tanque de Batalla Principal Abrams (aquí en Irak). ¿Quizá arden mejor que los tanques alemanes Leopard? Foto de: : PHC D. W. Holmes II, US Navy, Public domain, via Wikimedia Commons

En segundo lugar, la economía rusa está pasando desde febrero de 2022 por una profunda reestructuración, en la que las exportaciones se han desplazado de Europa Occidental y Central al Este y al Sur, se han establecido nuevas cadenas de suministro, principalmente de China, India y Turquía, y se ha ampliado la producción nacional de todo tipo de productos, desde máquinas-herramienta, maquinaria, aviones civiles, bienes de consumo hasta software. Rusia está experimentando una verdadera reindustrialización, ya que la producción nacional está aumentando bajo los lemas "Sustitución de importaciones" y "Soberanía tecnológica". Es como si la guerra de Ucrania y las "sanciones del infierno" hubieran movilizado inesperadamente recursos que ni los rusos mismos sabían que tenían.

Indice del sector manufacturero

Según J.P.Morgan, Rusia encabeza la lista de países con expansión del sector manufacturero en septiembre de 2023. República Checa, Austria y Alemania ocupan los últimos puestos. Fuente: https://www.pmi.spglobal.com/Public/Home/PressRelease/b7141fc969fc4475bd6e1e2d4e16609e

En tercer lugar, a medida que la guerra ha ido evolucionando con ataques en suelo ruso con armas proporcionadas por la OTAN, y los países de la OTAN se han vuelto cada vez más hostiles a todo lo ruso, la mayoría de los rusos están cerrando filas, a pesar de todas sus diferencias y viejas rencillas. Debido al hostil entorno exterior y con el riesgo de una guerra total con la OTAN, la gente está más dispuesta a aceptar las penurias que causa la guerra. Como he mencionado antes, las élites gobernantes normalmente se vuelven más sensibles a las necesidades de la gente común en tiempos de guerra, ya que necesitan su apoyo para ganar la guerra. Queda por ver si esto es cierto en el caso del Gobierno ruso. Si lo es, las posibilidades de un cambio de régimen son casi nulas.

Queda por saber cómo le va a ir a Rusia a largo plazo si sigue excluida del comercio y los intercambios con las economías occidentales avanzadas. Obligaría al país a invertir mucho más en investigación y desarrollo que en la actualidad, y tendría que apoyarse particularmente en China en algunos campos donde es débil, entre otros los semiconductores y la electrónica avanzada en general. Tener que duplicar la investigación y el desarrollo en áreas donde el volumen de demanda interna es bajo, será costoso. Así que esta pregunta es difícil de responder.

Sin embargo, incluso si Rusia sale de la guerra de Ucrania como una potencia política, económica y militarmente más fuerte, no significa necesariamente que los fondos que EE.UU. ha invertido (como a ellos les gusta llamarlo) en la guerra de Ucrania se hayan desperdiciado. EE.UU. ha recuperado su hegemonía dentro de la OTAN, la OTAN ha conseguido nuevos miembros, los socios de la OTAN están aumentando su contribución al rearme, la OTAN nunca ha estado más unificada, y el objetivo de la OTAN, tal como lo declaró su primer Secretario General, Lord Ismay, se ha cumplido: "mantener a los rusos fuera, a los americanos adentro y a los alemanes abajo" (“keep the Russians out, the Americans in and the Germans down”).

Los verdaderos perdedores son los nacionalistas ucranianos, Alemania y el resto de la UE. Además de los cientos de miles muertos y mutilados en una guerra sin sentido, que se podía haber evitado a través de negociaciones.

 

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Thorbjorn Waagstein

Thorbjørn Waagstein, Economist, PhD, since 1999 working as international Development Consultant in Latin America, Africa and Asia.

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